28 ene. 2007

Apuntes de Clase: Acerca de los paradigmas y la actitud

Algunos consejos sencillos para hacer que sus colaboradores y usted asuman una actitud proactiva.

Que son los Paradigmas y cómo se forman?

Los Paradigmas son modelos mentales a través de los cuales interpretamos la realidad. Son una predisposición hacia ciertos tipos de respuestas y comportamientos, basadas en experiencias pasadas.

Me explico; La mayor parte de los seres humanos nos hemos desarrollado generando una serie de actitudes y creencias que tienen que ver con el mecanismo interno mediante el cual se realiza nuestro proceso de aprendizaje.

En este tema, es preciso darnos cuenta que las experiencias pasadas programan y determinan nuestro comportamiento actual, produciendo a veces bloqueos sensoriales que, frente a la información existente, nos impiden o pueden impedir tener una visión mas amplia de lo que nos rodea. Estos bloqueos de nuestra percepción son los que nos impiden recoger información nueva o simplemente diferente a la ya almacenada. Por esta razón es que percibimos el mundo no necesariamente como es, sino como creemos que es.

Hay diversos aspectos que afectan nuestra percepción de las cosas y se encuentran en la base del proceso del pensamiento, y por lo tanto, en la base de las conductas que ejecutamos diariamente. Existe entonces un mecanismo muy poderoso, mediante el cual construimos "las verdades", las que después se posesionan tan fuertemente en nuestro pensamiento, que a veces no se cree posible otra realidad.

Como nos afectan los Paradigmas?

De la manera cómo consolidamos nuestras opiniones, cómo desarrollamos nuestras creencias o paradigmas y, finalmente, cómo nos vamos conociendo a nosotros mismos.

En este momento quizás se preguntará ¿Por qué se necesitan formar opiniones y desarrollar paradigmas o creencias?

Sencillamente es por que no podríamos vivir sin nuestros paradigmas, porque las opiniones y creencias propias conforman la base de la identidad del yo, para diferenciarlo del yo de los demás. Entonces, cuando afirmamos nuestra creencia o paradigma o damos nuestras opiniones, simultáneamente, estamos mostrando parte de nuestra identidad al resto de las personas que nos rodean. Cuando un paradigma se estabiliza – es decir, se posesiona en nuestra identidad - se abre un espacio para que aparezca la certeza como estado de ánimo.

En ese momento solo vemos el "mundo" que establece la creencia o que el paradigma acepte, el resto de cosas, personas o entidades, simplemente desaparece de nuestros sentidos. Es por eso que en nuestras relaciones, nos parecemos a unos (los que me interesan) y nos diferenciamos de otros (aquellos que quedan fuera del paradigma).

Al estabilizar una creencia, lo que estabilizamos es el estado de ánimo del cual emergió esa creencia o paradigma y al continuar utilizando esa creencia, continuamos afianzando el estado de ánimo que la originó y, junto con ella, afianzamos nuestra identidad, es decir nuestra auto-imagen, o autoestima.

¿Qué es auto imagen?

Es el conjunto de creencias o paradigmas que tenemos acerca de nosotros mismos. En este sentido es necesario e importante efectuar una seria distinción:

LA REALIDAD (incluido uno mismo) es, por así decirlo, una tema real (objetivo) y la creencia o paradigma que yo tengo sobre esa REALIDAD, es un tema relacionado con mi percepción de la REALIDAD, es decir: es lo que "yo creo" que es.

Por ejemplo: En la época en que Cristóbal Colón hizo sus viajes de descubrimiento; todos, incluidos reyes, autoridades religiosas y personas importantes, creían que la Tierra era plana y que si se avanzaba en línea recta se iba a caer a un vacio como quien se cae de una mesa. La idea que la Tierra era plana era la creencia o paradigma de la mayoría de la gente de esa época. Colón demostró que la Tierra era redonda.

Como se puede ver, la REALIDAD es que la tierra es redonda, y la creencia o paradigma era otra.

Estamos llenos de paradigmas o creencias que nos sirven para explicar todo tipo de cosas; incluso explicarnos por qué no podemos salir de la pobreza, por qué nos cuesta tener buenas relaciones familiares, por qué nos va mal o bien en el trabajo. Dentro de estos hay paradigmas positivos que nos ayudan a superarnos y paradigmas negativos que nos mantienen en el fracaso.

Entonces, las creencias pertenecen al mundo de la mente humana, que es la que tiene la capacidad de IMAGINAR y desarrollar CREENCIAS O PARADIGMAS.

Ejemplos de Paradigmas Negativos:

Yo no tengo paciencia. El cambio no es posible. Las mujeres manejan mal. Yo no tengo personalidad. Yo no tengo recursos para expresarme claramente. Yo soy tímido. Los jefes no se equivocan. Es difícil tener buenas relaciones.

Ejemplos de Paradigmas Positivos

Yo puedo alcanzar mis metas. Yo estoy lleno de recursos en mi interior. Los jefes son seres humanos igual que yo. En el fondo todas las personas son buenas. El cambio abre nuevas posibilidades. Para mi no existen los imposibles. Los jefes pueden cometer errores. Puedo desarrollar muchas habilidades.

Cuando conversamos con un amigo u otra persona y tenemos punto de vista diferentes u opuestos, defendemos nuestra posición, a veces, con tanta vehemencia que fácilmente podemos llegar a enemistarnos con él porque estamos convencidos que está equivocado.

Esa actitud, no solamente limita nuestras opciones, sino las más de las veces dificulta las relaciones con otras personas. El asunto entonces no es que sea malo tener creencias, sino estar conscientes de que las creencias que tenemos influyen en los resultados de las cosas que hacemos.

Entonces, si las creencias influyen en los resultados de las cosas que hacemos, nuestro próximo paso es saber si, las creencias que tenemos, nos están apoyando para tener una vida exitosa o por el contrario, no hacen otra cosa que sabotear nuestras posibilidades.

Existe una historia que tal vez usted la sepa; se refiere a un hombre que va manejando un automóvil por la carretera, muy enojado y apurado. Al legar a una curva se le vino encima un auto manejado por una mujer, que venia en sentido contrario, el que logro esquivar con mucha dificultad.

La mujer, dominando su vehículo con dificultad y le grita: "cerdo!, cerdo!". El hombre, muy irritado, le contesta "Bruja!"; al llegar el hombre a la curva, su automóvil choca violentamente con un cerdo que estaba echado en la carretera.

¿Qué fue lo que ocurrió en su percepción?

Operó la creencia que ella lo había culpado a él de la maniobra riesgosa que ella realizó, en circunstancias que la señora lo único que hizo, fue advertirle desesperadamente que en la curva había un cerdo, es decir, advertirle el peligro que a él lo acechaba unos metros más adelante, al igual como le había ocurrido a ella.

Muchas veces nos pasan situaciones similares en la vida. Tenemos la mejor disposición de alguien hacia nosotros; incluso, tenemos la posibilidad de elegir la mejor opción, y en lugar de agradecer y reconocer el valor de los recursos que nos ofrecen, nos aferramos a nuestra actitud, proveniente de una antigua creencia, y empezamos a ver intenciones ocultas (a veces inexistentes) de parte de aquellos que no están haciendo otra cosa que darnos una oportunidad.

Muchas veces cuando llega la oportunidad a nuestras manos nos desconectamos e inconscientemente la desechamos y nos encontramos diciendo: “Esto es solamente para algunas personas, es mejor que sea realista y que me mantenga en lo que conozco”.

Con estas actitudes de alguna manera estamos diciendo que el cambio (cualquiera que sea) es malo. Es más, hay en ellas algo más de fondo.Bueno, hoy día, cuando queremos algo, nos movemos con una creencia, y es esta creencia la que por anticipado nos dice si lo que queremos alcanzar corresponde o no a lo que creemos de nosotros.

Si yo digo "es difícil progresar!", entonces mi cerebro empieza probablemente a buscar los argumentos para probar que lo que yo creo es lo real. Busca casos de personas que no han progresado y destaca las dificultades que han tenido.

Es muy curioso cómo, casi por arte de magia, empiezan a desfilar ante nuestros ojos dificultad tras dificultad. Si usted cree que es una persona capaz, va a actuar y va a desarrollar su potencial. Si cree que puede crear oportunidades, cualquiera que sea su situación actual de vida, es eso lo que va a conseguir. Si cree que puede seguir. Si cree que puede mejorar su relación con algunos compañeros de trabajo, o con su familia, "eso es lo que va a lograr!".

Cuando usted empieza a creer en algo, es cuando usted lo empieza a crear!.

Autoestima

Conversemos ahora sobre la autoestima. Ésta es el conjunto de creencias que tenemos de nosotros mismos. Hablamos de autoestima cuando la persona se valora a si misma, es decir, cuando reconoce sus potencialidades, sus talentos, sus habilidades y sus cualidades personales.

Las personas con autoestima alta son personas generalmente, muy positivas, sociables, seguras y abiertas a los cambios, porque se sienten con herramientas para enfrentar cualquier situación diferente, tanto a nivel laboral como social y familiar.

Hablamos de autoestima baja cuando estamos frente a una persona que no se valora lo suficiente, que no reconoce sus recursos ni talentos. Generalmente, son personas que sufren mucho porque están permanentemente sintiéndose atacadas y descalificadas. Por esta razón, muchas veces reaccionan con indiferencia o violencia.

A propósito, Cómo está su autoestima?

Recopilación efectuada por

JE Manrique

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1 comentario:

Nubia dijo...

Doctor Manrique, una forma excelente de explicar el tema, sus ejemplos muy reales y de la vida cotidiana, lo que nos permite entender mejor, pues con sus palabras hasta nos toca el corazón.

Mil gracias